Defensa contra las artes oscuras

En tiempos difíciles para el espíritu humano, rodeado de oscuras amenazas metafísicas, ofrecemos capítulos exclusivos y originales sobre demonología, confeccionados a partir de las mejores fuentes teológicas, científicas e históricas.
"Oh, príncipe de los Altísimos Ejércitos en la guerra espiritual, San Miguel Arcángel, tú que expulsaste al Enemigo junto a sus seguidores, tú que proteges las almas que parten de este mundo, ven y defiéndenos de las trampas del Maligno. Protégenos, especialmente en la hora de nuestra muerte, para que se nos permita entrar al Paraíso, donde podamos junto a los ángeles adorar a Dios padre, a Cristo Rey y al Espíritu Santo por toda la eternidad."
Amén.
ORACIONES
Compartimos aquí una selección de las oraciones favoritas para combatir demonios del exorcista norteamericano Vincent Lampert.
San José, Terror de los Demonios, lanza tu solemne mirada sobre el demonio y todos sus secuaces. Huiste de noche para evitar los malvados planes del maligno; ahora, con el poder de Dios, ¡aniquila a los demonios que huyen de ti! Te suplicamos que protejas especialmente a los niños, a los padres, a las familias y a los moribundos. Por la gracia de Dios, ningún demonio se atreve a acercarse cuando tú estás cerca, y por eso te pedimos que ¡siempre estés junto a nosotros! Amén.
Ángel de Dios, mi santo protector, destinado desde el cielo por el Señor para mi protección. Fervientemente te imploro: ilumíname y aléjame de todo lo malo, instrúyeme en buenos pensamientos y dirígeme al camino de la salvación. Amén.
Oh, Cristo, mi Salvador, mi Señor y mi Dios, quien a través del sacrificio en la Cruz nos redimió y superó el poder del demonio, te imploro que nos liberes de toda presencia dañina e influencia maligna. Haz que la sangre y el agua que salió de tu costado nos purifique, nos libere y nos sane. Amén.
Oh, Padre eterno y divino, en unión con tu Hijo Divino y el Espíritu Santo, y a través del corazón inmaculado de María, te imploro que destruyas el poder de tu más grande enemigo, el demonio, y a todos aquellos espíritus que él lidera. Amén.
Mi Señor, tú eres poderoso, tú eres Dios. Te imploro, por medio de la intercesión y la ayuda de San Miguel Arcángel, Rafael y Gabriel, por ayuda para los hombres que se han esclavizado con el Maligno. Amén.
O, Dios, quien por medio de la gracia de la adopción nos escogió como hijos de la luz, rezamos para no perecer bajo las sombras de los demonios, y que siempre logremos mirar el brillo de la luz de la libertad que recibimos de ti; la luz apacible que llega de nuestro señor Jesucristo. Amén.
Dios, nuestro padre, en la maravillosa forma en que guías el trabajo de los ángeles y hombres. Haz que quienes te sirven constantemente en el cielo mantengan nuestras vidas a salvo del daño terreno. Concede esto a través de nuestro señor el Cristo, tu hijo, que vive y reina contigo junto al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.